El placer por descubrir, el instinto por jugar y la curiosidad son impulsos que nosotros podemos satisfacer intensamente al escalar en la palestra o en la montaña.

Aprovechemos este deporte para divertirnos, despejarnos, pasarla bien, entrenar, socializar, y tantas bondades mas que la escalada nos permite explorar y explotar al máximo de las posibilidades.

Ser escalador para nosotros no es un mero sinónimo de deportista, va mucho mas allá, es una forma de ser, de actuar, de sentir, de hablar, de pensar, en fin es una forma de VIVIR


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